miércoles, 14 de enero de 2009


No cumplir una promesa, de cierto modo es mentir, pero no todas las veces. Muchas veces una promesa se rompe por problemas de la vida; pero mucho peor que una promesa rota, es una mentira. La mentira, cuando la descubrís, tratás de buscarle el sentido del porqué fue creada, pero te das cuenta que por mucho que hubiera sido dolorosa la verdad, la mentira te hizo peor. Porque vos confiastes en esa persona. No sólo el echo de que te mintió, lo que importa es el echo que VOS confiastes ciegamente en eso, & no era verdad. Las promesas rotas & mentiras tienen algo en común, las dos terminan en el echo de NO CONFIAR MÁS.